La emblemática Casa Arraiza ha concluido su proceso de rehabilitación integral, consolidándose como un espacio cultural y artístico que recupera fielmente su atmósfera original de casa de descanso de principios del siglo XX. El proyecto, diseñado para integrar la casa y su jardín histórico, ha logrado preservar elementos originales como azulejos árabes, fuentes y jardines ornamentales, al tiempo que adapta el inmueble a usos contemporáneos.
El trabajo ha puesto especial énfasis en la recuperación del sistema ortogonal y del patio central, considerado el corazón del proyecto, recuperando la permeabilidad visual y la funcionalidad del espacio. La planta baja y la primera han sido reorganizadas para crear espacios diáfanos y flexibles, con paneles móviles que permiten múltiples actividades culturales y artísticas. La entrecubierta se ha habilitado para exposiciones, dotando al edificio principal de una nueva versatilidad.
En la casa de invitados, se ha apostado por la conservación de su carácter original, manteniendo su patio abierto y dotándola de accesibilidad con la instalación de un elevador. Su planta superior se adapta para uso flexible como taller, office o ampliación de espacios.
Destaca también la intervención en el jardín histórico, realizada por el reputado paisajista Daniel Larralde con criterios de sostenibilidad y adaptación al cambio climático. Se han restaurado elementos vegetales y arquitectónicos, promoviendo la biodiversidad y creando nuevas áreas para eventos y descanso que respetan la atmósfera tradicional del lugar.
Desde el punto de vista constructivo, se han utilizado materiales nobles y duraderos, manteniendo y restaurando acabados originales como mármoles, maderas y techos. Las instalaciones incorporan sistemas de climatización eficiente, iluminación LED regulada y energías renovables mediante placas fotovoltaicas, optimizando el consumo energético.
Esperamos que en breve el ayuntamiento pueda licitar la obra para poder empezar la renovación de este emblemático rincón de Pamplona.

