El proyecto consiste en la realización de un edificio de vivienda colectiva de 31 viviendas libres y anejos vinculados. La intervención tiene lugar en el límite exterior de un barrio de reciente creación en Pamplona, realizado en continuidad al histórico Ensanche.
La traza de este nuevo barrio sigue la huella reticular de los históricos ensanches planteados durante gran parte de los siglos XIX y XX. Este nuevo barrio, mímesis del vetusto II Ensanche, se prolonga a través de una retícula ordenada y regular que llega en este caso hasta los confines del municipio de Pamplona.
La parcela, alineada en la última serie de manzanas de dicho barrio, se encuentra en el mismísimo límite de la ciudad. Frente a ella, comienzan los espacios abiertos, un parque y el cinturón de pequeñas poblaciones-dormitorio de baja densidad que existen alrededor de Pamplona. Su frente por tanto, es el mismo límite entre lo netamente urbano, y lo que progresivamente deviene rural. Es en esta frontera tajante de la ciudad, donde el edificio dirige su mirada al paisaje.
El edificio se formaliza a través de grandes trazos horizontales donde se desarrollan unas generosas terrazas como prolongación de las viviendas. La rotundidad del gesto horizontal contrasta con la ligereza del material elegido para las terrazas. Vidrio y composite de aluminio ponen el contrapunto frente al material tectónico de la fachada. El hormigón prefabricado de árido visto se erige en baluarte y fortaleza, en bastión de la ciudad frente a la sosegada paz del campo.
Lugar: Lezkairu, Navarra
Cliente: Construcciones Andia
Fecha: 2018-2020
Superficie: 5.100,97m²